5 claves para tus clases particulares

Clases particulares, privadas, one-to-one… lo llames como lo llames la idea es la misma, dar clases de cualquier temática a una sola persona de modo que tanto el contenido como los objetivos estén adaptados a sus preferencias y necesidades. Aunque pueda parecer tarea fácil, en realidad no es así , también requiere mucha preparación y el uso de estrategias adecuadas. A continuación te damos 5 claves para que enseñes lo que enseñes, tus clases sean todo un éxito:

1. Reunión previa

Antes de empezar las clases, siempre es recomendable que se tenga una reunión con el alumno (o con los padres en caso de menores). Primero explica tu experiencia como profesor, los materiales que usas, la metodología y después es el turno de preguntar al estudiante. Esta es la oportunidad perfecta para conocer de cerca sus expectativas. Además de hablar de los datos básicos, como edad u horarios, intenta ver más allá: qué espera con estas clases, qué objetivos tiene, dificultades… y detalles fuera del ámbito académico que pueden ayudarte a acercarte más, por ejemplo, para mí siempre es clave saber la profesión o estudios, los gustos y los planes de futuro del alumno porque en este caso puedo adaptar los contenidos de mis clases de español y hacerlas mucho más personalizadas.

Aquí tienes una muestra de una ficha del estudiante que recomendamos completar durante o tras esa reunión previa. La primera parte es para datos básicos, la segunda está en blanco para que cada profesor lo adapte a la materia enseñada. 

2. Planificar el temario o estrategia

Una vez tengas todos tus datos es hora de sentarse y pensar en un plan de acción. Pregúntate a ti mismo cuestiones similares a estas: ¿qué tenemos que conseguir en X número de clases? ¿qué materiales vamos a usar? ¿cuál es la duración ideal para las clases con este alumno? ¿qué tipo de actividades son mejores para conseguir estos objetivos? ¿cómo va a ser la primera clase?. Este plan puede estar dividido en número de clases, horas, por fechas, por temas… y por supuesto puede cambiarse a medida que tenemos avanzamos, pero seguro que hará el camino mucho más fácil y lo más importante, las clases mucho más eficaces.

En una hoja similar a esta, puedes plantear el plan inicial. En el lateral he incluido una columna para temas u objetivos específicos que se pueden ir tachando una vez se completen.

3. Clases variadas

Es genial tener toda la atención del estudiante y que no haya distracciones, pero por otro lado es necesario usar estrategias para mantener su interés y que además de aprender, esté centrado, se involucre y no se aburra.

Aquí puedo poner un caso de ejemplo conmigo como estudiante y no como profesora. Hace unas semanas me apunté a un curso de hypnobirthing ya que estoy esperando un bebé. En este caso no eran clases privadas, sino que éramos tres participantes. No puedo decir nada malo del curso, la profesora era muy agradable y el contenido muy útil, pero cuando terminé las sesiones me planteé a mí misma ¿era necesario pagar por este curso? y la respuesta fue no. Las sesiones eran de dos horas y la profesora estaba durante ese tiempo hablando y nosotras escuchando, no había actividades o cosas que nos hicieran cambiar el ritmo o interactuar. Creo que si hubiera leído un libro o escuchado un podcast sobre el tema habría aprendido lo mismo. Con esto no quiero decir nada malo del curso, simplemente que analizándolo como profesora veo que se podría sacar mucho más jugo y hacerlo más ameno para los asistentes y para eso, la clave está en la variación.

Hay miles de posibilidades, antes de empezar un tema haz un quiz para ver los conocimientos del estudiante, muestra videos, cambia los roles, de modo que los alumnos se conviertan en profesor por unos minutos, haz competiciones, retos… las opciones son infinitas y desde luego, marcarán la diferencia.

En esta hoja se pueden planear las clases una a una de una manera rápida y eficaz. Yo he usado algo similar durante años y me han servido mucho, especialmente cuando llevas con un alumno mucho tiempo y vuelves la vista atrás.

4. Análisis durante y después

Esto puede sonar más complicado de lo que es, pero realmente es algo que todo profesor hace aunque sea mentalmente. Cuando estás en una clase es fácil ver lo que funciona y lo que no, aquellas estrategias que sirven para ciertos estudiantes pero que para otros pueden ser poco adecuadas. Del mismo modo, cuando la sesión termina, lo normal es pensar en qué debemos trabajar en el futuro o qué objetivos ya se han logrado. ¿Qué profesor no ha terminado una clase pensando “bufff ¡qué desastre! esto no lo vuelvo a hacer” o “hoy ha ido genial, la clase ha pasado volando, necesito repetir algo similar”?

Recomiendo tomar notas de todas estas ideas, no nos va a llevar más de 5 minutos y nos va servir de gran ayuda, especialmente si tenemos muchos alumnos diferentes o si pasa mucho tiempo entre clase y clase. En la hoja del punto anterior (1-1 clases) hay una sección llamada observaciones para completar después de cada clase que siempre he encontrado muy útil.

5. Feedback y comunicación

Esto es lo que espera un estudiante que se decide a asistir a clases particulares, los consejos y guía del profesor. Es imprescindible que el alumno sepa sobre su progreso, objetivos a cumplir o puntos débiles y fuertes, por eso debemos mantener siempre la comunicación y dar información de todo esto. ¿Cómo? Aquí cada profe puede decidir, se puede mandar un correo electrónico cada cierto tiempo, hablar directamente con el estudiante o completar algún tipo de documento compartido en el que se especifique el progreso. A mi modo de ver, si está escrito es más útil para ambos, profesor y alumno.

En esta hoja de ejemplo se pueden ir anotando las cosas positivas y aquellas que necesitamos mejorar para analizar el progreso. No es necesario dársela al alumno, pero puede ser de gran utilidad para dar feedback al estudiante. Y por favor, no nos olvidemos de destacar las cosas positivas, ya que me he encontrado con muchos casos en los que los alumnos únicamente sabían aquello que no hacían bien, pero no sus puntos fuertes y para mí esto es un gran error. El alumno tiene que estar motivado y celebrar sus logros y pequeñas victorias.

Ya seas profe de idiomas, como es mi caso, de música, de matemáticas o de cualquier asignatura, espero que estas ideas puedan ayudarte. Si así no olvides dejar un comentario 🙂

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