Las imágenes en las clases de idiomas. ¡Úsalas bien!

Si has estudiado inglés o cualquier otro idiomas, seguro que en algún momento te han puesto una fotografía sobre la mesa y te han pedido que la describieras, ¿a que sí?. El uso de imágenes para generar conversación es algo muy común que la mayoría de profesores usan. De hecho, muchos exámenes oficiales incluyen este tipo de actividad en sus pruebas orales.

Si te estás iniciando o reinventando en esto de la enseñanza de idiomas, no dudes en hacerte con una buena colección de fotos de temas variados y tenerla siempre a mano. Pero ¡ojo!, no vale cualquier foto. Hay imágenes que no dan mucho juego a la hora de hablar. Estos son los criterios que yo sigo cuando actualizo mi colección de imágenes:

  • Buena calidad. Con la cantidad de imágenes que tenemos a nuestro alcance hoy en día, por favor, elegid aquellas que tengan buena calidad, que no estén pixeladas y ¡que no tengan marca de agua!.
  • A color. Aunque una imagen en blanco y negro o en tonos sepia puede ser muy bonita e inspiradora, siempre dará mucha más información una foto con colores y fiel a la realidad.
  • Con personas que no miren a cámara. Una foto de alguien posando no tiene mucha gracia, ya que no puedes hablar de lo que está haciendo, pensando o sintiendo. Siempre elige fotografías con personas que expresen algo y que estén viviendo una situación real.
  • Con elementos alrededor. Aunque las personas sean el elemento principal de la imagen, es mejor ver parte del entorno, ya sea en exterior o interior. La decoración, el paisaje, el clima… cuanta más información tengamos, mucho mejor.

Y ahora que tenemos claro el tipo de imágenes que vamos a recopilar, ¿cómo las vamos a usar?. No, con la mítica frase de ‘describe la foto’ no es suficiente. Deberíamos contar con diferentes estrategias para sacar jugo a cada imagen que usemos. Aquí tienes alguna de ellas:

Reflexionar antes de hablar.

Si estamos con alumnos de un nivel bajo, que aún no tienen mucha confianza para hablar o que llevan poco tiempo estudiando con nosotros y queremos comprobar el nivel de una forma discreta, podemos proponer una actividad de preparación previa.

Podemos dar al alumno una imagen y una ficha para completar y reflexionar. De este modo, daremos tiempo a que piensen y por lo tanto, puedan construir un buen discurso. Hay muchas maneras de hacer esto, pero yo propongo una en particular. Se trata de trabajar con palabras en un primer momento (sustantivos, adjetivos y verbos), y con descripciones objetivas y subjetivas. Si te apetece probar, descárgate esta colección de 10 fichas con sus correspondientes fotografías.

Describir con los 5 sentidos.

Muestra a todos tus alumnos una fotografía y haz preguntas en alto usando los cinco sentidos. La idea de esta actividad es que practiquen las descripciones y hagan uso de adjetivos para dar riqueza al discurso.

1️⃣ En primer lugar, deben responder a la pregunta: “¿QUÉ VES?”

2️⃣ Después, responderán a la pregunta: “¿QUÉ ESCUCHAS?” Aquí suelen quedarse sorprendidos, pero en cuestión de segundos aparecen buenas frases…“escucho las olas del mar”, “se oyen las campanas de la iglesia”.

3️⃣ En tercer lugar, se planteará: “¿QUÉ PUEDES TOCAR?” En la fotografía habrá un montón de texturas que pueden describir.

4️⃣ Luego hablaremos del OLOR. Quizás les resulta un poco más difícil, pero con un poco de imaginación saldrán cosas interesantes.

5️⃣ Y por último, se hará alusión al GUSTO. Dependiendo de la fotografía, tendrán que ser más o menos creativos.

Dibujar la imagen.

Podemos dividir al grupo en dos equipos. Uno describirá la imagen y el otro, dibujará lo que se comenta. Pueden dar todos los detalles que quieran, pueden preguntar, en realidad no hay muchas reglas, simplemente que ‘los dibujantes’ no vean la imagen y que ¡se hable solo en español!.

Llegará un momento en el que no darán tanta importancia a la corrección al hablar y se centrarán en hacer una buena descripción para ayudar a sus compañeros, por lo que perderán las inseguridades poco a poco.

Estos son tres ejemplos de cómo usar fotografías en la enseñanza de idiomas, pero como docente, busca la manera de que el uso de imágenes encaje en tus clases y por supuesto, ayude a tus alumnos. Seguro que tú también tienes muchas ideas, ¿me cuentas alguna de ellas?. Déjame un comentario 🙂

Actividades descargables para el inicio del año (ELE A2-B1)

Y otro año que se fue. Y otra vez la ilusión por comenzar una nueva etapa y preguntarnos que nos depararán los próximos doce meses.

Si eres docente de idiomas, probablemente comenzarás las clases hablando de cómo han ido las vacaciones y de los planes y sueños para el 2022, ¿verdad?. Es un tema típico de estas fechas, pero sin lugar a duda, un tema que nos permite hablar de muchas cosas y que nos acercará un poquito más a nuestros alumnos.

Por aquí os dejo mi propuesta, unas actividades para fomentar sobre todo la conversación y la adquisición de vocabulario y expresiones nuevas. Aunque está pensada para adultos, en realidad se puede usar con cualquier grupo de edad, siempre y cuando tengan al menos un nivel A2 de español.

Descárgate el archivo, úsalo con tus estudiantes y por supuesto, cuéntame qué te parece 🙂

Docentes creativos

Querido profe, maestro, auxiliar de conversación, futuro docente o apasionado de la enseñanza. Tengo una pregunta para ti:

¿Eres creativo/a?

Antes de que contestes, déjame decirte que ¡SÍ!, por supuesto que eres creativo/a. Todos los somos. Es cierto que hay personas que desarrollan más su creatividad que otras, pero todos podemos hacerlo con un poco de práctica. Y eso es de lo que quiero hablar hoy. De desarrollar nuestra creatividad y usarla con nuestros alumnos. Para llegar a ellos de modos diferentes, para que comprendan mejor los contenidos y para que juntos saquemos todo el jugo a nuestra asignatura.

Desarrolla tu creatividad

Como mencionaba antes, todos podemos desarrollar nuestro ‘yo creativo’. Si eres de esas personas que por no tener dotes artísticas, creen que carecen de esta capacidad, te equivocas. Déjame demostrártelo. Aquí tienes algunos ejercicios para dejar volar tu imaginación que estoy segura que puedes realizar. Si los haces con alguien, seguro que sacarás mucho más provecho y te ayudará a ver otras perspectivas.

El test de Torrance. Completa la imagen.

El Test de Torrance de Pensamiento Creativo es una prueba que sirve para evaluar el nivel de creatividad figurativa y verbal de los niños. Consta de varias partes, pero una de ellas es muy usada, incluso hoy en día, para desarrollar la creatividad en los niños. También podemos usarla los adultos.

En una hoja tenemos varias figuras que deben ser completadas como nosotros creamos conveniente. No hay reglas. Esta es una de las opciones, ¿te animas?

¿Para qué sirve?

En 1967 J.P. Guilford desarrolló este test en el que los participantes debían enumerar tantos usos como fuese posible a un objeto simple. Es muy común hacerlo con un clip. Con esta actividad, siempre salen miles de usos curiosos y originales. Vamos, seguro que tú tienes muchas ideas. Además de para sujetar papel, ¿qué otras funciones puede tener un clip?.

Recuerdo que un profesor en la universidad, nos planteó una actividad parecida, pero en este caso no era con un objeto, era con un resultado. La pregunta era: ¿cómo podemos conseguir un huevo cuadrado?.

Sí, yo también puse esa cara. Pero viendo que la gente empezó a reaccionar, no me quedó otra opción que ponerme a pensar en alternativas. Las ideas que salieron fueron brillantes: poner el huevo en un molde y congelarlo, cocerlo, freírlo, cortarlo… había de todo. ¿Qué se te ocurre a ti?

El reto de los 30 círculos.

Este ejercicio fue ideado por el investigador Bob McKim y consiste en dibujar en un papel 30 círculos y luego, en un minuto, intentar transformar tantos como puedas en algún objeto, como un reloj, un sol, una carita sonriente… Yo he hecho esta actividad con algunos de mis alumnos y, aunque ninguno ha completado los 30 por ahora, siempre hay grandes sorpresas. ¿Te atreves?

Además de estos ejercicios, hay muchas cosas que puedes hacer en el día a día para desarrollar la creatividad. Escribir, leer, dibujar, hacer figuras de lego, pintar mandalas, tejer, plantearte preguntas atípicas o simplemente observar, son algunas de ellas.

Prepara lecciones creativas

Y ahora que ya estás convencido/a de que eres una persona creativa y que vas a hacer algunas de las acciones mencionadas anteriormente para serlo cada vez más, pasemos a la segunda parte: ¿cómo usar la creatividad en el aula?.

Que levante la mano quien no haya tenido un profesor ‘aburrido’ en su infancia. Yo he tenido varios. Pero recuerdo uno en concreto, en secundaria, que era evidente lo poco que disfrutaba en clase. Daba la asignatura de dibujo técnico y en cada sesión hacía exactamente lo mismo. Llegaba con el semblante bastante serio, saludaba y proyectaba la ficha que íbamos a hacer ese día. Escribía en la pizarra algunas aclaraciones, explicaba unos diez minutos como mucho y durante el resto del tiempo, nosotros reproducíamos esa ficha en nuestra lámina. Para cualquier duda, nos levantábamos, nos acercábamos a su mesa y él nos intentaba ayudaba más bien con desgana. Qué pena, ¿no?. Ahora cuando me acuerdo, me da bastante lástima y no entiendo muy bien qué hacía ahí.

Siempre han existido profesores de sota, caballo y rey, que no salen de la rutina y que no suelen ganar la simpatía de los alumnos. Si estás por aquí, seguro que no eres uno de ellos, pero quizás estés buscando la manera de hacer tus clases más atractivas.

Sea cual sea tu asignatura, te animo a echarle imaginación y pensar en alternativas para todo. No sigas las formas tradicionales de enseñar y busca tu propia forma de hacer las cosas. Ahora mismo, hay fuentes de inspiración por todas partes, así que si no sabes por donde empezar, ver lo que hacen otros puede ser un punto de partida. Una vez tengas unas cuantas ideas guardadas, empieza a preparar tus propias clases llenas de originalidad con estas claves en mente:

  • Cambia la forma de presentar los contenidos con regularidad.
  • Usa juegos para reforzar el aprendizaje.
  • Intenta despertar su curiosidad.
  • Busca materiales diferentes.
  • Cambia el espacio físico de vez en cuando.
  • Cambia los roles. Ellos pueden ser el profesor por un día.
  • Busca ejemplos en la vida real de lo que estamos aprendiendo en clase.
  • Usa música.
  • No tengas miedo de probar cosas nuevas.
  • Escucha sus sugerencias.
  • Disfruta. Si tú lo haces, ellos también lo harán.

«La creatividad es contagiosa. Pásala».

Albert Einstein

¿Te apetece seguir aprendiendo?

¿Por qué no triunfa mi academia de idiomas?

Tengo una buena página web, ofrezco un montón de cursos y mis precios son asequibles… ¿Qué más necesito? ¿Por qué no se apunta la gente a mi academia?.

¿Te suena?. Si te identificas con esta reflexión y te has planteado este tipo de preguntas antes, este post te interesa. Te invito a ver tu escuela desde otro prisma, desde los ojos de tu estudiante. ¿Te animas? ¡Analicemos juntos!.

Después de un tiempo colaborando con muchas escuelas de idiomas (tanto online, como presenciales), he podido ser testigo de varios aciertos y algún que otro error. Errores que pueden parecer a priori insignificantes, pero dada la competencia que hay en la actualidad y el »boom» de la formación online, marcan la delgada línea que hay entre el éxito y el estancamiento. Os dejo aquí algunas preguntas que todo aquel que tenga un negocio dedicado a la enseñanza, debería plantearse en algún momento.

¿Qué me diferencia? ¿Por qué yo y no otro?

Todos tenemos algo que nos hace únicos. Y eso pasa con los negocios, todos tienen algo especial o diferente. Aunque a veces no es algo evidente. Y no estoy hablando de que tienes unos profesores excelentes y ofreces unos cursos buenísimos. Probablemente los tengas. Pero, ¿es eso algo único?.

Vayamos a cosas más concretas y sobre todo, demostrables. La localización, el contenido de los cursos adaptado a necesidades específicas (que el estudiante conoce antes de apuntarse), un ambiente cálido en la escuela que se refleja en la decoración y te hace sentir cómodo en cuanto entras a la misma, un material didáctico personalizado y por lo tanto único, actividades extras para que el estudiante tenga más oportunidades de practicar el idioma (intercambios, viajes, talleres, clubs…), un seguimiento exclusivo… Las opciones son interminables. Si no has identificado la tuya aún, quizás es hora de ponerte a ello. Coge papel y boli, y escribe tu respuesta a estas preguntas: ¿Por qué somos especiales? ¿Qué me diferencia de la competencia?.

¿Tengo una voz de marca definida?

La voz de marca define la personalidad de la escuela y el modo en el que se comunica con su audiencia. Por supuesto, esto afecta a todo tipo de textos y mensaje emitidos con nuestro nombre. Y hoy en día es tan importante ser coherente y que los potenciales estudiantes escuchen siempre el mismo tono, sea donde sea. ¿A quién no le ha pasado que tras llamar a algún lugar para preguntar por un servicio, le tratan con soberbia… o mucho peor, con indiferencia?. Y sin embargo, cuando vemos su perfil de instagram o su página web, se transmite todo lo contrario, buen ambiente, gente amable y dispuesta a ayudarte a conseguir tus objetivos.

Hagamos este ejercicio:

  • Abre un correo enviado por la escuela en los últimos días.
  • Lee un par de textos escritos en las redes sociales.
  • Mira un mensaje enviado a través del chat o del whatsapp.

¿Llevan todos el mismo tono? ¿Son coherentes entre sí? Si la respuesta es sí, enhorabuena, vas por el buen camino. Pero si por el contrario, los mensajes no siguen la misma línea, quizás tengas algo en lo que trabajar. Que un mensaje sea muy formal, incluso impersonal, mientras que el otro sea mucho más cercano, afecta a la imagen de la empresa, incluso confunde a la audiencia.

¿Ofrezco lo que le conviene a mis alumnos?

Seamos sinceros. El objetivo de muchos emprendedores cuando abren su propio negocio, es vivir mejor y poder adaptar el trabajo a su vida y no al contrario. Y esto es totalmente lícito.

Pero el problema viene cuando los intereses y preferencias del propio empresario, tapan los del cliente, en este caso, los del estudiante. Piensa en lo que necesita tu potencial cliente y no en lo que te va a aportar más beneficio económico o comodidad. Si funciona, seguro que encontrarás la manera de que sea rentable para ambas partes.

¿Se entienden mis servicios a la perfección?

Este es uno de los puntos que yo considero más importantes y en el que, lamentablemente, he visto más errores.

Cuando trabajo con una escuela, ya sea en la enseñanza o en la creación de contenido, necesito entender a la perfección cómo funcionan sus servicios: qué enseñan, cómo, con qué horario, con qué precios, metodología o materiales, entre otros factores. A día de hoy, son muy pocas las ocasiones en las que no he necesitado una buena charla para comprender todo lo que se ofrece. Y dada la competencia que hay y las miles de maneras de comunicarnos que tenemos (instagram, facebook, pódcasts, vídeos en youtube, la propia web de la escuela…), me pregunto: ¿no debería ser esto algo primordial?.

Imagina que necesitas información sobre un curso. Ahora busca en los canales de comunicación de tu propia escuela y analiza si se da toda o casi toda la información del curso en cuestión. Sé que habrá personas que ante esto, pensarán que si no está claro, simplemente se puede llamar o visitar la escuela para aclarar las dudas. Y es cierto. Pero, vuelvo a lo que he comentado al principio. Viendo el bombardeo al que nos enfrentamos hoy en día, especialmente en redes sociales, es muy probable que antes de esa llamada o visita, se cruce en el camino la información de uno de nuestros competidores, ¿y si lo explican mejor que nosotros?.

Si tu escuela está todavía arrancando, seguro que encontrarás cosas interesantes por aquí: 5 claves para abrir tu academia de idiomas. Y si llevas tiempo en este mundillo, quizá estas cuestiones te ayuden a mejorar algunos aspectos de tu negocio o cambiar ciertas cosas para llegar a más alumnos. Ojalá así sea.

‘Identifica tus problemas, pero pon tu poder y energía en las soluciones’

Tony Robbins

¿Por qué creo mis propios materiales didácticos?

Hoy en día tenemos miles de recursos didácticos al alcance de la mano. No es difícil encontrar por internet unidades didácticas, juegos, lecciones, vídeos, podcasts y otros tantos materiales que nos ayudan mucho en nuestras clases de español, o de cualquier otro idioma. Por no hablar de los libros. Cada vez hay más editoriales que publican libros de texto dedicados a la enseñanza de idiomas y por suerte, esto va en aumento.

Entonces, ¿por qué crear materiales nuevos si hay tanta variedad? ¿por qué emplear tanto tiempo? ¿qué ventajas tiene?. Desde que empecé a enseñar idiomas hace casi 10 años, he usado todo tipo de materiales en mis clases y sin lugar a duda, me quedo con los propios. Obviamente tengo mis razones… te cuento:

Personalización. Cuando un profesor crea sus propias lecciones puede adaptarlas totalmente a sus alumnos. Si por ejemplo, se trata de una clase sobre la descripción de lugares, podemos incluir detalles de la ciudad o zona donde estamos. También podemos asegurarnos de que no hay demasiadas cosas nuevas o desconocidas, de modo que los alumnos comprendan gran parte de lo que ven. ¿No os ha pasado nunca que al utilizar una actividad de un libro aparecen un montón de conceptos nuevos? ¿o tiempos verbales que aún no se han visto en clase?.

Estética. Confieso que tengo una pequeña obsesión con que los materiales que uso sean atractivos, se lean bien, tengan un tamaño de letra adecuado o fotos de calidad (entre otros detalles). Me pone nerviosa usar materiales que no tienen un buen diseño o que se pierdan las cosas importantes cuando se fotocopian. Quizás los alumnos no le den tanta importancia como yo, pero creo que si usan recursos claros y fáciles de entender, conectan mucho más y no tienen que perder el tiempo con preguntas como: ¿qué pone aquí? o ¿qué tengo que hacer exactamente?

Innovación. Aunque haya materiales de miles de temas, al final, siempre hay ciertos patrones y maneras de tratar las cosas que se repiten. Por eso, al crear nuestras lecciones y recursos, podemos innovar y mezclar temas que normalmente se tratan de forma separada.

Hace unos años, tenía un grupo de unos seis estudiantes con un nivel bastante bueno. Podían hablar con fluidez, conocían mucho vocabulario, comprendían una gran mayoría de lo que escuchaban y casi todo lo que leían. Sin embargo, cometían errores con cosas básicas como los verbos ser y estar (benditos ser y estar…). Me pidieron hacer un par de clases solo con estos verbos y me pareció una gran idea, pero no encontré nada adecuado para hacerlo. Todas las lecciones y materiales que encontré de estos verbos eran para principiantes, pero nada para niveles altos con todos los tiempos verbales y especificaciones en cuanto a su diferenciación. Finalmente, fui yo quien creó una unidad didáctica adaptada a su nivel y funcionó genial.

Eficacia. Una vez tengas una buena colección de materiales propios y más o menos organizados, conocerás al dedillo cada palabra que allí aparece y podrás hacer uso de todo en cualquier momento. Pongamos el caso que estoy en una clase con un alumno de nivel avanzado y de repente me doy cuenta que confunde estuve con fui o estuviera con fuera… ¡no hay problema! tengo unas actividades perfectas para esto 🙂


Por último, aclarar que no estoy en contra de los materiales que se pueden conseguir tanto de manera gratuita como pagando. De hecho hay muchas cosas buenísimas que he usado y seguiré usando porque tampoco creo que las pudiera mejorar. Pero si que animo a los profes a que cuando no encuentren el material perfecto, que se atrevan a crearlo y verán como poco a poco se irán enganchando.

Mi experiencia como auxiliar de conversación

Hace poco tiempo se publicó la convocatoria para ser auxiliar de conversación en el extranjero durante el curso 2021-2022 y probablemente habrá muchas personas que se hayan presentado y estarán dando vueltas a este tema. Por eso, creo que este es un buen momento para compartir mi experiencia y quizá aportar un poco de luz.

He trabajado como auxiliar de conversación durante dos años en Reino Unido y sin lugar a duda, ha sido una gran experiencia en la que he aprendido muchísimo. Por suerte, tengo un montón de anécdotas divertidas, pero voy a centrarme en cosas que puedan ayudar a otros auxiliares, como las tareas a desempeñar, las pequeñas dificultades encontradas y aquellos consejos que a mí me hubiera gustado escuchar por aquel entonces. 

Tareas del auxiliar de conversación

La tarea principal de un auxiliar de conversación es asistir, ayudar y colaborar para que el nivel de español de los estudiantes de la escuela mejore, principalmente a través de la expresión oral. 

Un auxiliar no debería dar una clase entera a un grupo de manera independiente, sino que tendría que estar junto con el profesor o en otro espacio con un número reducido de estudiantes para actividades puntuales. En los dos institutos en los que he trabajado, yo hacía ambas cosas, aunque la mayor parte del tiempo la dedicaba a pequeños grupos o incluso estudiantes de forma individual para practicar la expresión oral. En el caso de los estudiantes más jóvenes, hacíamos juegos y actividades rápidas de todo tipo para complementar lo trabajado con el profesor. Sin embargo, con los estudiantes mayores nos centrábamos en preparar las pruebas orales de los exámenes finales. 

¿Significa esto que no se puede hacer otro tipo de actividades más allá de la expresión oral? No, en realidad se pueden hacer muchas actividades relacionadas con otras destrezas, siempre y cuando esto sea de mutuo acuerdo con el profesor. Por ejemplo, una de las tareas que yo hacía de vez en cuando era corregir o ayudar a mejorar redacciones a los estudiantes. Esto no era parte de mi trabajo en un principio, pero con el tiempo vi que era una buena manera de ayudar a los profesores y de conocer mejor a los alumnos, ya que en las redacciones solían hablar mucho de sus experiencias y preferencias. 

En uno de los institutos tenía una pequeña sala donde recibía a los alumnos en grupos reducidos o de forma individual, sin embargo en el otro, no tenía un espacio propio y siempre tenía que ir de un lado para otro. El hecho de tener mi espacio me facilitaba mucho el trabajo en cuanto a organización e incluso de cara a los estudiantes, creo que se tomaban las sesiones más en serio porque venían a »mi terreno».

Pequeñas dificultades

Es cierto que mi experiencia en general fue muy buena y no encontré grandes problemas. Pero, como en todo trabajo, siempre hay algún disgusto de vez en cuando o algo que no marcha como debería.

En primer lugar, algo que me sorprendió de uno de los institutos fue la actitud de algún profesor conmigo. Nunca hubo problemas serios, ni malas palabras, pero es verdad que el hecho de ser nativa hacía sentir incómodo a algún docente que quizá no tenía un gran nivel de español. Yo nunca he juzgado el papel de ningún profesor y respetaba mucho la función de cada uno, por eso, no he dado mucha importancia a esta situación y he seguido haciendo mi trabajo lo mejor posible.

Por otro lado, quizás la falta de información a veces ha hecho que tuviera que improvisar o me viera un poco desbordada. Pero siempre hay que tener en cuenta que cuando trabajas con un departamento grande o con muchos grupos diferentes, es normal que haya cambios en el último momento y no hay que culpar a nadie, sino dar lo mejor de uno mismo e intentar ayudar todo lo que se pueda. Recomendaría a futuros auxiliares que indaguen y busquen información para hacer su día a día más fácil.

Y por último, mentiría si dijese que el comportamiento de los alumnos ha sido siempre excelente. Obviamente, al trabajar en institutos de secundaria con más de 1000 alumnos cada uno, es inevitable encontrar alguno/a que no quiere participar, que tiene mal día o que nos lo pone un poco más difícil. Al fin y al cabo todos hemos sido adolescentes y me gusta ponerme en la piel de cada estudiante e intentar entenderlos. Aunque también confieso que en ciertas ocasiones he tenido que coger mucho aire antes de hablar e incluso morderme la lengua. Ahora recuerdo todos esos momentos (o casi todos) con una sonrisa.

Algunos consejos

La información es la clave. Los primeros días, observa, analiza y aprende. Entiende como funciona el centro, los departamentos, los profesores, las aulas y por supuesto, el plan curricular y el propio sistema educativo. En mi caso, comprender los objetivos de cada curso y conocer a la perfección el tipo de pruebas de los exámenes oficiales (GCSE y A level) me hizo el camino mucho más fácil. 

Hacer un seguimiento de lo que vamos haciendo también es una buena idea. Yo tenía un pequeño diario donde apuntaba lo que hacía con cada grupo, preguntas que surgían por parte de los alumnos e ideas que se me ocurrían durante las sesiones. Cuando tienes tantos grupos e incluso pequeños sub-grupos dentro de cada grupo, es imposible recordar todo. 

Y en cuanto a la preparación, es cierto que un auxiliar de conversación no tiene que planificar tanto como un profesor. De hecho, hay muchas sesiones en las que no es necesaria la preparación previa. Sin embargo, yo recomendaría tener una buena carpeta con actividades y materiales de apoyo. Mis imprescindibles:

  • Fotos de muchos temas para generar conversación (rutina, tiempo libre, descripciones físicas, lugares, situaciones diversas…)
  • Dados o story cubes.
  • Tarjetas con verbos o vocabulario.
  • Exámenes orales de otros años.
  • Algún juego/tablero.
  • Mini pizarras o tarjetas para escribir respuestas.
  • Cuaderno de notas.

¿Qué otras cosas llevas en tu bolso o mochila de auxiliar de conversación? ¿te apetece saber más sobre mi experiencia? escríbeme para cualquier duda 🙂 Y si eres un futuro auxiliar de conversación, disfruta la experiencia, seguro que será muy gratificante.


5 IDEAS para las clases de español de enero

Ya han terminado las fiestas y podemos decir que volvemos a la »normalidad». Eso sí, obviando todos los acontecimientos del inicio del 2021 como las fuertes nevadas en muchos puntos de España, el asalto al Capitolio, los confinamientos, el lío con las vacunas del coronavirus. En fin, que este año empieza fuerte. Pero centrándonos en la vuelta a las clases, y más concretamente a las clases de español, ya sea de forma presencial u online, me gustaría proponer algunas ideas de actividades perfectas para el mes de enero.

Propósitos de año nuevo

Es un clásico, pero no está de más recordarlo. Esta es la época perfecta para hablar de los planes y objetivos de los alumnos para el resto del año. Podemos trabajar esto a través de una ficha y usar expresiones de futuro, deseos o incluso, para los niveles más avanzados, emplear el subjuntivo.

Dejo aquí una propuesta descargable que ya compartí en el calendario de adviento, pero que parece que gustó mucho a otros profes.

El día más triste del año

¿Sabías que el tercer lunes de enero es el día más triste del año? También conocido como »Blue Monday», parece ser que es este día cuando nos damos cuenta de que no cumplimos nuestros propósitos de año nuevo, pasamos por dificultades económicas debido a los excesos navideños, estamos inmersos de nuevo en la rutina, el clima no acompaña y además es lunes. Aquí puedes aprender un poco más: https://www.bbc.com/mundo/noticias-42696795

Yo he trabajado varias veces este tema con mis alumnos y funciona muy bien. Primero hablamos de las razones por las que se dice que es un día triste y después proponemos ideas para que sea todo lo contrario: un día para pasarlo en grande. Propongo que en pequeños equipos planeen un gran día y después lo pongan en común para votar por la mejor propuesta.

¡Qué frío!

En estas fechas, el clima en muchas partes del mundo es muy frío. Solo hay que poner la tele y ver las imágenes de Madrid con esa gran capa de nieve que la cubre estos días.

Para trabajar este tema, podemos hacer una tormenta de ideas con nuestros estudiantes de planes ideales para el frío: esquiar, patinar sobre hielo, ver una peli frente a la chimenea, hacer chocolate caliente… ¿cuál es vuestro plan favorito?

Predicciones para el 2021

Si algo nos ha enseñado 2020 es que por mucho que planeemos, siempre puede haber acontecimientos inesperados y cambiar todo en cuestión de días. Desde luego, pocas personas se imaginaban que el año sería así, y ahora es difícil predecir qué pasará en el año que acabamos de comenzar. Pero ¿por qué no intentarlo?.

Os propongo que los estudiantes hagan predicciones a modo de titular de periódico de todo tipo de temas: sociedad, deportes, ciencia, economía, política… Después pondremos todo en común y votaremos por las más realistas. Guardaremos o colgaremos en la clase las más votadas para comprobar si realmente suceden o no.

Las rebajas

Después de los gastos de Navidad, nuestros bolsillos se resienten y es por eso que en muchos comercios hay rebajas. Planteemos un pequeño debate a nuestros alumnos para hablar de cuestiones como las siguientes:

  • ¿Hay demasiado consumismo hoy en día?
  • ¿Por qué no hay rebajas en Navidad en vez de enero?
  • ¿Gastamos demasiado dinero en cosas innecesarias?
  • ¿Las rebajas ayudan o perjudican a los pequeños comercios?
  • ¿Debería haber rebajas más a menudo?
  • ¿Es mejor comprar algo caro y de calidad o peor pero más barato?

¿Te gustan estas ideas? ¿Qué otros temas aparecen en tus clases durante el primer mes del año? Os leo.

Enseñar y emprender (parte II)

Estar en contacto con docentes de todo el mundo a través de las redes sociales me ha permitido conocer a muchas mentes creativas, con ganas de innovar y de dejar huella en el mundo de la educación. Al igual que en el último post, me gustaría compartir la historia de otras dos emprendedoras que nos hablan sobre su trayectoria, además de darnos valiosos consejos. Os dejo con Elia y Carlota 🙂

La historia de Elia (Comillas School of Languages)

Mi experiencia en el mundo de la enseñanza ha sido progresiva, ya que soy Diplomada en Turismo pero amante de los idiomas y los viajes. Empecé dando clases particulares de inglés en casa, más tarde trabajé en una academia dando clases a niños de 3 años, me tuve que hacer pasar por Británica y no podía hablar en español, la mejora de inglés de esos niños fue alucinante.

Cambié de comunidad autónoma y estuve trabajando de administrativa, cuando llegó la crisis del 2008 dejé el trabajo y me puse a dar clases particulares en casa, para ello tenía que echar a mi marido y a mi hijo de casa por qué no tenía sitio. Mis suegros me dejaron un piso para dar clases allí, pero en cuanto tuve una cantidad de alumnos considerable me cambié a un bajo pequeñito y 2 años más tarde cogí un local más grande donde estoy actualmente impartiendo clases a niños, adultos, empresas y Ayuntamientos.

Los consejos de Elia

La cosa es trabajar con ilusión, no dejar de estudiar y buscar recursos, empatizar con los alumnos y entender que cada alumno lleva su ritmo y necesita su tiempo.

Mi consejo para futuros profesores es que emprendan, que no tengan miedo. Montar una academia de idiomas no requiere una gran inversión y si crees en tus habilidades como profesor no hay nada mejor como trabajar para uno mismo. La lección de ser autónomo es que disfrutas de tus éxitos y aprendes de tus errores.

Para saber más del proyecto de Elia visita su Instagram: @comillas_school_of_languages_

La historia de Carlota (Piensa Nativo)

¡Allá vamos! Espero no cansaros y poder aportaros algo a los que estáis en este mismo camino. Bueno, hace ya dos o tres años, ya no recuerdo bien, yo trabajaba en el Gobierno de mi CCAA. Tenía unas buenas oposiciones sacadas y se suponía que “tenía la vida resuelta”. O eso era lo que me decía todo el mundo… Sin embargo, cada vez que oía esas palabras mi cuerpo daba un respingo. Había algo en mí que sabía que no estaba en la situación que quería estar. Misma ciudad que siempre, viviendo a diez minutos de mi casa de toda la vida, un trabajo previsible (para una persona que había estudiado sin ninguna pasión Derecho y Administración y Dirección de Empresas), y una vida bastante estable. Demasiado, para mi gusto. No me gustaba ser jefa, trabajar con más papeles que personas y sentir que no estaba viviendo experiencias diferentes. Sentía que me había saltado algún capítulo de mi vida.

Así que decidí rebobinar y pensar que era “ahora o nunca”. Que si quería salir de ese tipo de vida, lo tenía que hacer ya. Así que sin más, renuncié a mi plaza de funcionaria y me embarqué en una aventura con mi novio, con cambio de país incluido. Nos fuimos a vivir a Chicago y ahí empecé a pensar que una de las cosas más valiosas que tenía era mi idioma. Decidí formarme como profesora de español y poco a poco me fui dando cuenta de cuánto amaba esta profesión. Me permitió conocer gente, sentir que realmente estaba experimentando la vida, tal y como quería hacerlo. 

Empecé a dar clases en una plataforma y todavía hoy conservo a alumnos ahí. Paralelamente empecé mi propio proyecto, aunque me costó más tiempo del que yo pensaba dar con la idea y con las personas a las que me quería dirigir. Siempre supe que quería dar a niveles altos, pero más allá de eso ¿qué tenían en común mis estudiantes? Empecé a buscar patrones y a pensar con qué me lo pasaba mejor en clase. Creo que todos los profesores sabemos qué es aquello que sabemos hacer mejor. 

Me formé en la gramática cognitiva y eso me ha servido para entender el lenguaje desde un punto de vista totalmente diferente. Me dí cuenta de que mis clases eran especialmente útiles para profesores de español no nativos, profesionales que trabajan con el español (traductores especialmente) y personas con raíces hispanas que no se conforman con poder comunicarse sino que también desean ir un paso más allá y sentir la libertad que todos tenemos cuando hablamos nuestra lengua materna. 

Los consejos de Carlota

Después de todo este tiempo te quiero contar un par de cosas:

1.- Yo todavía estoy en el camino así que no te voy a dar recetas, pero una cosa que creo que me ha venido muy bien a mí es tomarme esta aventura como lo que es: Un juego apasionante. Piensa en tu meta y en cómo quieres llegar a ella. Pero dáte tiempo y enamórate del lugar en el que estás. Al menos a mí, me gusta esa sensación de estrenarme en un ámbito y sentir que todavía me queda mucho por aprender.

2.- Dale importancia a cada uno de los contactos humanos que tengas. La nuestra no es una profesión de grandes volúmenes de clientes. Casi somos como artesanos de las relaciones humanas e interculturales. Cuida a tus alumnos porque ellos y nadie más que ellos, son tu mejor altavoz.

3.-Sé que esta es muy complicada pero: no te compares. Tú y solo tú sabes hacer las cosas a tu manera. Y todos hemos empezado por algún sitio. Así que fíjate en el resto de profes solo para inspirarte pero nunca para frustrarse.

4.- Pide ayuda. Creo que en este sector, no sé muy bien por qué, reina un compañerismo enorme. Así que cuando no sepas cómo afrontar cualquier cosa, pide ayuda, habla con colegas. Estoy convencida de que en ellos siempre encontrarás un apoyo. 

Nada más, esta es mi historia y espero que os haya ayudado. Por supuesto, si tenéis cualquier duda sabéis que podéis escribirme en cualquier momento. Un abrazo enorme. Carlota

Para saber más del proyecto de Carlota visita su web: www.piensanativo.com

Instagram: @carlota_piensanativo

profesora emprendedora

Enseñar y emprender (parte I)

Si ser docente ya es todo un reto, combinarlo con la aventura de emprender es, sin duda, digno de admirar. Además de organizar clases, programar, corregir, preparar recursos y materiales, ayudar o inspirar a nuestros alumnos, hay que sumarle la complejidad que conllevan otras tareas como la contabilidad, la captación de clientes o el marketing, solo por nombrar algunas.

Hoy comparto la experiencia de dos valientes que hacen todo esto con entusiasmo e ilusión y nos lo cuentan en primera persona. Si eres profe con ganas de emprender o estás empezando con un proyecto personal, coge lápiz y papel porque estas pequeñas historias y consejos serán una gran fuente de inspiración.

La historia de Betsy (Spanish Language Journey)

En agosto de 2019 decidí que quería hacer un cambio en mi vida. Lo que estaba haciendo ya no me llenaba y no me hacía feliz. Por esto decidí dar un giro y empezar algo nuevo, algo que estuviese más alineado con mis valores y con lo que quería para mi futuro, que me permitiera tener libertad de movimiento o ubicación y mayor balance con mi vida personal. 

Para encontrar esto que deseaba emprendí un viaje interno para analizar aquellas cosas que me gustaban y me hacían feliz, es así como me di cuenta que la pasión por los idiomas me había acompañado toda mi vida y quise darle más valor a ello. Había estudiado inglés desde pequeña y por ello decidí prepararme para dar clases de inglés online. Es así como me aventuré a dar clases de inglés y posteriormente también de español. 

Cuando tuve mi primer alumno en octubre de 2019 lo supe, esto era lo que quería hacer de aquí en adelante, me encantó poder conectar con otros, compartir mi cultura y aprender de la de ellos mientras los ayudo a aprender y practicar español. Disfruto ayudándoles a sentir la confianza y seguridad que ellos necesitan para hablar español y poder comunicarse. Una de las cosas que más me hace feliz es ver el progreso de mis alumnos y sobre todo cuando ellos lo ven por sí mismos. Me siento muy agradecida con cada uno de ellos y con las oportunidades que esta profesión me ha dado. 

Este 2020 ha sido un año lleno de aprendizajes, experiencias y de conectar con una comunidad de profesores maravillosa y colaborativa. He podido darle mayor forma a mi proyecto y con ello he decidido dedicarme solo a la enseñanza de español. Así es como nace Spanish Language Journey un proyecto para enseñar español a angloparlantes que quieren venir a vivir y trabajar en Chile.

Los consejos de Betsy:

Desde mi propia experiencia:

1.     Estar siempre en formación continua, es súper importante para mantenerte al tanto de lo que sucede en el área de la educación y también en el área de negocios/marketing. Muchas veces dejamos de lado alguna de estas áreas y siendo emprendedores debemos estar en constante actualización no solo de nuestra área si no también en las áreas relacionadas con tener y administrar un negocio.

2.     Aprender es bueno, pero también es importante no sobresaturarnos de información, debemos saber qué es eso que necesitamos para ir uno a uno tomando las formaciones necesarias. Yo soy una amante de aprender y de tomar cursos, pero ya he ido aprendiendo que es necesario parar, aplicar lo aprendido y tomar un curso o formación a la vez.

3.     Como emprendedores a veces estamos tan apasionados por lo que hacemos y queremos darlo todo a nuestros alumnos. Pero, por experiencia propia también te digo que es necesario poner límites, separar nuestra vida personal y profesional para no agotarnos y descuidar nuestra salud. En particular me ha tocado aprender esta lección este año. Para ello define bien tus horas de dedicación a clases, al negocio y a tu vida personal.

Para saber más del proyecto de Betsy visita su web: www.spanishlanguagejourney.com

Instagram: @spanishlanguage_journey

Facebook: @SpanishLanguageJourney

La historia de Lara (Lara’s Spanish Hub)

Después de ser profesora de inglés y español por más de 15 años y de haber trabajado para diferentes escuelas y universidades en varios países, el año pasado decidí abrir mi propia escuela de español acá en Perth, donde vivo desde el 2011. Por el momento ofrecemos clases de español y el año que viene vamos a incorporar también clases de italiano y francés.

Los consejos de Lara:

Para los que, como yo, nunca antes habían tenido su propia empresa, y por eso no saben mucho de administración de negocios, puede ser un poco difícil animarse. Yo soy muy perfeccionista y al comienzo había empezado a leer libros sobre finanzas y planificación empresarial, etc. etc. pensando que tenía que tener un plan estructurado antes de siquiera elegir el nombre para mi escuela, ja, pero eventualmente me di cuenta de que me iba a llevar años sentir que estaba lista para empezar. Así que decidí animarme y ya.


Tener en cuenta que hay que perfeccionarse casi constantemente, sin sentirse apabullado por esto. Tomarse las cosas con calma, lo importante es que las clases que ofrezcamos sean dinámicas e incorporen materiales interesantes y creativos, siempre habrá más tiempo para aprender a usar esa nueva aplicación o website que viste en Instagram.


Establecer límites al tiempo que le dedicamos a todos los aspectos extra que tienen que ver con mantener la empresa: redes sociales, página web, tareas administrativas y contables, etc. Tratar de establecer prioridades y de planear de antemano cuántas horas semanales le vamos a dedicar a cada tarea (¡y no pasarse!). Es fácil caer en la trampa de sentarse frente a la compu el fin de semana para “cambiar una cosita de la website” y cuando te querés dar cuenta te pasaste todo el domingo trabajando.

Para saber más del proyecto de Lara visita su web: www.larasspanishhub.com

Instagram: @larasspanishhub

Facebook: @larasspanishhub

¿Te han inspirado estas historias? ¿te gustaría conocer alguna más?. No te preocupes, en la próxima entrada del blog te presentaré otros docentes emprendedores que no te dejarán indiferente.

aprender idiomas

Cómo saber si estoy mejorando en el idioma

Seamos sinceros, aprender idiomas no es fácil ni, en la mayoría de casos, rápido. Salvo esos privilegiados que son como esponjas y tienen un don para los idiomas, el resto de los mortales debemos pasar horas y horas estudiando, invirtiendo tiempo, dinero y energía, además de pasar un mal rato de vez en cuando. 

Quizá esto suene negativo y claro está que yo, como profesora de idiomas, creo que aprender una lengua es algo fascinante. Pero también soy consciente de que muchos estudiantes tienen un bajón de vez en cuando o se desmotivan porque no ven progreso o no creen estar avanzando como deberían. Como anécdota, recuerdo dos estudiantes que hacían clases de español una vez a la semana conmigo de forma privada. Asistieron a clases durante mucho tiempo y de vez en cuando bromeaban diciendo que su nivel seguía siendo muy bajito, casi como al principio. Un día, por casualidad, encontré un par de textos que habían escrito en sus inicios y los llevé a clase. Cuando se los di y vieron lo que habían escrito alucinaron porque podían identificar todos los errores y sabían mil maneras de mejorarlo. En ese momento se dieron cuenta de todo lo que habían aprendido.

A veces, somos nosotros, los profesores, quienes tenemos que guiar a los alumnos para ver lo bien que lo están haciendo y como, a su ritmo, van cumpliendo los objetivos. Algunos de los indicadores que nos confirman el progreso en la lengua son los siguientes:

1. Necesitamos menos tiempo para construir una frase.

Atrás quedaron los ‘eeehhhh… errr… ummm…’ entre palabra y palabra. Poco a poco vamos uniendo varias palabras casi de forma automática y hay más naturalidad en el habla. Esto pasa de forma progresiva, pero pasa. Tampoco pensaremos en ciertas cosas que al principio parecían muy complejas, como las conjugaciones de los verbos más comunes. Seguramente, habrá verbos que aparezcan casi sin querer. 

2. Es posible identificar las palabras desconocidas cuando escuchamos. 

Cuando te enfrentas a un nativo que habla de forma totalmente natural, suele ser un golpe de realidad duro. No es raro que de entre todos esos sonidos emitidos, seamos capaces de identificar tan solo un par de palabras. Por eso, es un gran avance que todo ese ‘bla, bla, bla’ se convierta en algo con sentido y que al escuchar una frase, podamos extraer las palabras que son desconocidas, incluso las repitamos.

3. Somos capaces de buscar otras palabras para expresarnos.

Los estudiantes de idiomas a menudo cometen el error de buscar las palabras exactas o traducir todo de forma literal, pero eso es algo que se debe evitar ya que, por un lado, la mayoría de veces es imposible y por otro, nos llevaría demasiado tiempo tener tanto vocabulario almacenado.

Buscar formas alternas de expresar nuestras ideas es la clave. Una vez que lo hagamos con cierta agilidad y que no nos bloqueemos ante cualquier frase de más de cuatro palabras, será un claro indicador de que vamos por el camino correcto.

4. Nos damos cuenta de nuestros errores.

A veces es necesario elegir entre la corrección y la fluidez. Si no queremos tardar demasiado tiempo en construir una frase, pero aún no tenemos demasiados recursos o práctica, es muy posible que cometamos errores. Y sinceramente, no pasa nada, es totalmente normal y aunque suene a frase hecha, de los errores se aprende.

Veremos que estamos aprendiendo cuando, después de decir algo, nos demos cuenta de algún error cometido, o cuando al cabo de un rato, recordemos la conversación y pensemos: ‘¡dios! ¿cómo he podido decir eso?’. Lo más probable es que uno mismo dé mucha más importancia a esos errores tontos que la persona que los ha escuchado.

Como he dicho al principio del blog, aprender idiomas no suele ser tarea fácil, pero hagamos todo lo posible por disfrutarlo ya que probablemente será el principio de aventuras increíbles.