Gracias, profe

Junio siempre ha sido uno de mis meses favoritos. Cuando era pequeña recuerdo que terminábamos las clases poco antes de San Juan y me encantaba esa sensación de días largos, cero preocupaciones y noches sin chaqueta (aunque siendo del norte, alguna había que sacar de vez en cuando). El último día de cole hacíamos una fiesta y todos llevábamos chucherías, bolsas de patatas o botellas de coca-cola con vasos de plástico. Nos despedíamos hasta septiembre y empezaba lo bueno, ¡las vacaciones!. 


Me da pena que este año los niños tengan un fin de curso distinto y que el verano no sea como los demás… pero, si hay algo que no debería cambiar es el agradecimiento a los maestros y profesores por otro año de dedicación. Y este año más que nunca hay que quitarse el sombrero por el esfuerzo titánico que han hecho, adaptando las clases, preocupándose por cada alumno y lidiando con las nuevas tecnologías para llegar a cada casa. 


Desde luego, no ha sido un año fácil, y probablemente la frustración nos haya acompañado algún día que otro, pero la satisfación de haberlo conseguido tiene que pesar mucho más. Animo a todos los docentes a que antes de coger esas merecidísimas vacaciones, dediquen un rato a analizar todo lo que han logrado este curso, a que valoren su trabajo y a que se sientan orgullosos. Este es un ejercicio que debería hacerse cada año, pero esta vez es todavía más necesario, para que algún día, cuando echemos la vista atrás y recordemos todo lo vivido, nos digamos: lo hice. 


He empezado este texto hablando del pasado y no quisiera terminarlo sin hablar del futuro. Un futuro incierto, un futuro en el que pedimos tanta responsabilidad como la que nos han exigido hasta el día de hoy. Un futuro en el que se cuide a los alumnos pero también a los docentes. Un futuro en el que las despedidas en junio nos sepan bien, que los niños salgan de clase corriendo, con ganas de verano y gritando con una sonrisa de oreja a oreja: ¡¡gracias, profe!!

5 claves para abrir tu academia

¿Alguna vez has pensado en tener tu propia academia? ¿Te estás planteando montar un negocio dedicado a la enseñanza de idiomas? Como muchos otros emprendedores yo también me tiré a la piscina hace unos años y abrí mi propia empresa: una escuela de español, francés e inglés en Reino Unido. Sin lugar a duda, ha sido una aventura que me ha hecho crecer tanto personal como profesionalmente, y es por eso que a día de hoy creo tener claro cuales son las claves a tener en cuenta para que un proyecto de este tipo funcione:

1. Ser realista

Aunque es importante soñar y ser ambicioso, también lo es tener los pies en el suelo y no intentar volar muy alto desde el primer momento. Esto es una carrera de fondo a la que hay que dedicar mucho esfuerzo, pero vayamos por partes. Empieza con algo modesto, crea tu pequeña cartera de clientes antes de hacer una gran inversión, ya que en esta industria es relativamente fácil: haciendo clases online, en cafeterías, a domicilio u organizando pequeños cursos o eventos en otra empresas que puedan necesitar estos servicios. Una vez veamos qué demanda hay y analicemos a la competencia, podemos dar el paso de abrir nuestro negocio físico, pero si es posible hagámoslo con una pequeña inversión y dejando la opción de crecer a corto/medio plazo. Llenar una escuela de alumnos puede llevar tiempo, por eso empezar a lo grande puede ser peligroso. Piénsalo de la siguiente manera: ¿qué da mejor imagen? ¿una escuela pequeña con lista de espera o una gran escuela con clases vacías?

2. Atreverse

Esto puede parecer un poco contradictorio al punto anterior, pero más bien es complementario. Es necesario ser realista, pero también lo es correr un pequeño riesgo y vencer todos esos pensamientos limitantes que nos rondan la cabeza. Si hay una idea clara, un buen análisis del mercado y un planteamiento realista acompañado de ganas de trabajar y esforzarse, tenemos muchas posibilidades de triunfar. Seguro que habrá cosas que no sabrás cómo gestionar al principio, desde el papeleo a la contabilidad, pasando por la organización o la atención al cliente, pero todo se aprende y si no, siempre se puede contar con profesionales que te echen un cable. 

3. Adaptarse

Una vez abramos las puertas de nuestro negocio (o incluso antes) escuchemos las necesidades y preferencias de los potenciales clientes. Veamos qué es eso que realmente necesitan y cómo podemos ayudarles. Por ejemplo, ¿en esa zona hay muchas familias con niños que necesitan clases de refuerzo? ofrezcamos cursos justo cuando los colegios cercanos terminen. ¿Hay muchas empresas alrededor en las que sea importante aprender idiomas? veamos qué tipo de cursos les vendrían bien y qué horarios para poder ofrecerlo. ¿Estamos cerca de la universidad? pongamos cursos que los estudiantes puedan compaginar con sus estudios y que cumplan sus necesidades. Quizás estás pensando que es complicado saber qué necesidades hay, pero eso es parte de tu trabajo de investigación: pregunta a la gente, en los colegios, en las empresas, haz encuestas en redes sociales, estudia a la competencia, mira anuncios de lo que busca la gente por esa zona… y por supuesto, una vez pongas en marcha la escuela, apunta cada una de las consutas que recibas porque eso nos dará la clave de la demanda que hay a nuestro alrededor. 

A modo de ejemplo, puedo contar algo que hicimos en nuestra escuela como respuesta a lo que vimos que era un problema para los estudiantes. Con regularidad recibíamos la misma pregunta: «¿puedo cambiar el horario semanalmente?» y esto se debía a que muchas personas trabajaban a turnos y no era posible para ellos comprometerse a venir siempre con el mismo horario. Entonces, hicimos algo llamado «class card», era como un bono con un número determinado de horas y los estudiantes podían decidir a qué clase asistirían semanalmente. Esto dio la respuesta al problema y además, éramos los únicos de la zona que ofrecía esta flexibilidad, con lo cual fue un éxito.

4. Diferenciarse

Es común ver escuelas o academias que ofrecen prácticamente lo mismo, mismos horarios, precios similares e incluso contenidos iguales. Huyamos de esto y hagamos que nuestra escuela sea única. Si la competencia cierra a las 7, a lo mejor nosotros podemos ofrecer servicios hasta las 9 (siempre y cuando haya demanda). O si ellos ofrecen cursos de preparación de examen que tienen éxito, nosotros podemos ofrecer algo más completo como: curso de preparacion + tutoría personalizada semanal/mensual + una simulación de examen cada 15 días. Esto es solo un ejemplo, pero lo esencial es que para diferenciarse no se trata de reducir los precios, si no de dar valor a tu producto o servicio y ofrecer algo único y de calidad.

5. ¡Trabajar!

Puede parecer obvio pero hay gente que no tiene esto tan claro. Muchas veces me he encontrado con “empresarios” que quieren comenzar un proyecto y dedicarse a gestionarlo pero sin mancharse las manos y haciendo que sus trabajadores sean los que pongan toda la carne en el asador. Es lícito, si te lo puedes permitir, quizás funcione. Sin embargo, no hay nada comparable a un jefe que se involucre, que entienda todas y cada una de las áreas del negocio, que se preocupe del equipo, que conozca a los clientes, que solucione los problemas y en resumen, que esté. Que esté frente al negocio para todo. Habrá noches en vela y días grises, pero después las recompensas sabrán mucho mejor. En mi experiencia, el éxito, en la mayoría de casos es proporcional al trabajo y esfuerzo que hay detrás. 

Por último, comparto un documento con preguntas que considero de gran utilidad para todo aquel que esté empezando en este sector. Son cuestiones a las que hay que dedicar cierto tiempo, pero que te harán reflexionar y sacar el máximo potencial a tu proyecto. Es un manera de arrancar con energía hacia el éxito.

Desde aquí ya solo me queda animar a todos aquellos que estén intentando emprender, a que lo hagan. No es un camino de rosas, pero es desde luego muy gratificante. Y si tienes alguna duda o quieres compartir experiencias, no dudes en escribirme 🙂

Aprender en los museos

El 18 de mayo se celebra el Día Internacional de los Museos, sin embargo este año tristemente las visitas están limitadas o prohibidas debido al estado de alarma en el que nos encontramos. Los museos son un lugar excelente para complementar nuestra educación y es por eso, que quiero compartir cómo sacarles el máximo partido posible cuando los visitamos con nuestros estudiantes. 

Recuerdo que cuando era pequeña, las visitas a los museos con la escuela no eran de mis excursiones favoritas. Normalmente nos daban una hora para recorrer las múltiples salas y volver al punto de encuentro, pero la mayoría de alumnos esperaban sentados en un banco, caminaban sin prestar atención a lo que se exponía, e incluso los más espabilados, escapaban durante ese tiempo y luego volvían a entrar. Yo era de las que paseaba sin ton ni son, más atenta a la charla con mis compañeros que a lo que me rodeaba. Curiosamente, con los años, empecé a interesarme por el mundo artístico y finalmente estudié la carrera de Bellas Artes, con lo que las visitas a los museos se convirtieron en algo habitual. 

Ahora, soy yo la que prepara visitas o acompaña a estudiantes de idiomas a diferentes museos con el fin de aprender sobre temáticas varias, pero me niego a dar un tiempo limitado al alumno para la visita sin ningún tipo de criterio u objetivo. Es cierto que hoy en día existen talleres y recursos que la mayoría de museos ponen a nuestra disposición, y muchos de ellos son magníficos. Sin embargo, a veces es difícil que estas actividades se adecúen a los estudiantes de idiomas, ya que el vocabulario es bastante complejo. Hago un llamamiento desde aquí para que los museos adapten algunos de sus materiales 🙂 ¿quién sabe? quizá alguien me lee…

Cualquiera que haya trabajado conmigo en los últimos años sabe que soy una fanática de organizar juegos de todo tipo para hacer las actividades más amenas, y cuando preparo las visitas a ciudades o diferentes sitios emblemáticos me encanta hacer que el alumno viva una experiencia única llena de descubrimientos, diversión, risas y por supuesto, aprendizaje. 

Ahora que los profesores tienen muy complicado organizar visitas a cualquier museo, hagámoslo virtualmente. Acompañemos a nuestros estudiantes a que exploren uno de los maravillosos museos que tenemos alrededor sin que sea una tarea complicada y aburrida. Propongo esta infografía que se puede usar para cualquier museo de arte del mundo tanto de forma virtual como presencial, pensada para alumnos de español, pero que se puede adaptar fácilmente a otro tipo de alumno.

Algunos museos de arte en España:

Museo del Prado https://www.museodelprado.es

Guggenheim Bilbao https://www.guggenheim-bilbao.eus

Museu Nacional d´Art de Catalunya https://www.museunacional.cat/es

Museo Picasso Málaga https://www.museopicassomalaga.org

Museo Nacional Thyssen-Bornemisza https://www.museothyssen.org

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía https://www.museoreinasofia.es

Museo Dalí https://www.salvador-dali.org/es/museos/teatro-museo-dali-de-figueres/

Hablar por los codos

¿Cuál es el objetivo de todo profesor de idiomas? Pues está claro, que los alumnos hablen, que comuniquen. ¿De qué sirve saber mucho vocabulario o reglas de gramática si luego no lo pones en práctica? Aquí comparto algunas estrategias para que los estudiantes superen la vergüenza y se expresen en clase de español desde el minuto cero. 

Calma

Lo primero que tenemos que hacer para que el alumno se sienta cómodo es crear un ambiente relajado. Si ponemos al estudiante en el centro de la clase con todo el mundo mirando y el profesor analizando cada sonido que emite, obviamente el estudiante va a sentirse cohibido, cualquiera lo haría, por eso debemos ver el aula como un lugar donde estar tranquilo, sin sentir presión y al profesor como alguien cercano que nunca te juzgará. 

El espacio: Aunque a veces no esté en nuestras manos, intentemos que el espacio nos transmita tranquilidad, con luz natural, una disposición de las mesas adecuado, sin mucho espacio entre los estudiantes, es decir, que estén cerca unos de otros y con estimulación alrededor (libros, pósters, materiales…)

El profesor: La empatía es una de las claves más importantes porque si el profesor no entiende como se siente el alumno, nunca habrá conexión. Yo personalmente les cuento a mis alumnos mis propias experiencias aprendiendo idiomas, mis meteduras de pata, mis dificultades y logros, y con eso se sienten mucho más cómodos y sin miedo a equivocarse. Por otro lado, es importante respetar todo tipo de creencia y opinión (siempre y cuando no sea algo ofensivo o inapropiado), de modo que el alumno vea que puede ser él mismo. Y por último, el humor, y con esto no quiero decir que el profesor debe ser un cómico ni nada parecido, pero intentando sacar una sonrisa al alumno y creando momentos divertidos hará que la sensación de bienestar sea mucho mayor.

División

Imagina que vas a contar una historia a un grupo de personas y tienes dos opciones: contarlo a cuatro o cinco de tus mejores amigos o contarlo frente a veinte personas de tu trabajo con las que no tienes mucha confianza, ¿qué prefieres? obviamente, cualquiera elegiría a sus amigos. Lo mismo pasa en la clase, el alumno se sentirá mejor en grupos reducidos y con las personas que más afinidad tenga. Entonces, ¿no es buena idea hacer actividades orales en grupos grandes? no, no quiero decir eso, sí que es buena idea, pero hagámoslo por partes. Por ejemplo, si queremos hacer un debate con todo el grupo, los alumnos pueden primero hablarlo en parejas, después podemos juntarlos con los que sean de la misma opinión y por último hacer el debate con todos.  O si vamos a hacer un roleplay o juego de rol, lo pueden hacer en pequeños grupos de tres o cuatro personas y por último un equipo voluntario lo puede interpretar frente a los demás. Divide y vencerás.

Preparación

Tienes diez segundos para contestarme a esta pregunta: ¿cómo comenzó la crisis económica española de 2008? … es normal quedarse en blanco y no saber qué decir o por donde empezar, igual que le pasó a una aspirante a Miss España allá por el año 2001 cuando le preguntaron sobre Rusia… https://www.youtube.com/watch?v=CgwiIVmKiWk (tierra trágame). Pues imagina la misma situación en otro idioma. Cuando hacemos actividades orales siempre es aconsejable dar tiempo de preparación o de reflexión y que el estudiante sea capaz de ordenar las ideas en su cabeza, e incluso si se trata de un tema complejo o nuevo, demos un ejemplo de lo que diríamos nosotros para poder inspirar.

Variación

Hoy en día hay multitud de recursos para las clases de idiomas al alcance de la mano, ¿por qué no usarlos?. Si siempre repetimos el mismo tipo de actividades, probablemente el estudiante no muestre tanta motivación, sin embargo, si innovamos y variamos la forma de trabajar el contenido, habrá mucho más interés y participación. Algunos de mis alumnos han estado asistiendo a mis clases durante años y me encanta llevar materiales diferentes y actividades originales cada semana, competiciones, juegos de mesa, cartas, enigmas, juegos de rol, debates… vamos, de todo un poco. Y si algo tengo claro es que los estudiantes lo agradecen, lo disfrutan y además ¡aprenden mucho más! ¿qué más puedo pedir?. Esta es una pincelada de las ideas que mejor resultado han dado:

  • El mentiroso. Un juego con distintas versiones pero que yo normalmente uso para practicar los diferentes pasados. Cada alumno tiene que contar una historia concreta, por ejemplo ‘un viaje inolvidable’ o ‘el peor regalo que he recibido’ y el resto debe votar si se trata de una historia real o ficticia. Los que aciertan se llevan un punto y los que fallan dan su punto al que ha contado la historia. Además de reírme mucho con las historias de cada uno (y las mías propias), me he llevado muchas sorpresas con este juego, viendo que a veces los más tímidos son los más mentirosos.
  • El enigma. En una de mis clases de español intermedio estábamos trabajando con las expresiones de probabilidad (seguramente, quizás, probablemente, es posible que…) y al principio de la clase escribí en la pizarra el siguiente enigma: Romeo y Julieta están tirados en el suelo de una habitación… Hay agua, cristales rotos y una ventana abierta…¿Cómo han muerto Romeo y Julieta?. Les dije que entre todos tenían que hallar la solución, obviamente hablando en español. La verdad es que funcionó genial, estuvimos una media hora hablando de las distintas posibilidades, todos los alumnos participaron activamente y lo más importante, se olvidaron del miedo a equivocarse y simplemente transmitieron sus ideas. Esta fue una de esas actividades de introducción que piensas que durará cinco minutos y al final se convierte en una clase en sí misma.
  • Personajes curiosos. Cada alumno tiene que representar a un personaje y contestar a varias preguntas sobre su vida como el tipo de ropa que llevan, los objetos que son importantes para ellos o su rutina. Al final, todos deben adivinar el personaje del resto, que puede ser un mago, un cantante de ópera, el presidente del gobierno, un chef famoso, un reportero de guerra, un jugador de póker… Funciona muy bien porque todos son muy diferentes entre sí y eso les desconcierta mucho, lo que hace que tengan que formular todo tipo de preguntas y dar muchas explicaciones. Aquí está una de mis versiones: personajes curiosos

Corrección

Por último, no debemos olvidar que estamos en una clase de español y por tanto, queremos que nuestros alumnos hablen, pero que lo hagan bien, lo que implica que tengamos que corregir sus errores y darles las herramientas para mejorar. Personalmente, no soy partidaria de interrumpir a la persona que está hablando cada vez que diga algo incorrecto, especialmente si se trata de estudiantes con poca seguridad. Hay diferentes maneras de corregir discretamente, una de las que más uso en mis clases es la de escribir en un papel los fallos que más se repitan y al final de la actividad que estemos realizando, ponerlos en común con toda la clase, sin señalar a nadie, de este modo todos aprenden y nadie se siente avergonzado o en el punto de mira.

¿Y vosotros? ¿qué truquitos usáis en clase para que la gente se anime a hablar? ¿tenéis alumnos participativos? Me encantaría leer vuestras experiencias 🙂

Aprender idiomas a través de la lectura

Ya estamos en abril, en primavera, pero este año es un poco diferente. Todos seguimos en casa esperando a que la actual situación con el coronavirus termine cuanto antes y, con suerte, podamos retomar nuestras vidas donde las dejamos. Durante estas semanas son muchos los que aprovechan el tiempo para hacer actividades nuevas o diferentes, desde pintar a cocinar, bailar, dibujar, hacer yoga, manualidades, escribir o leer. Y de eso trata este post, de leer. No hay mejor ocasión para tratar este tema que el 23 de abril, Día Internacional del Libro. 


Leer es una excelente manera de pasar el tiempo, pero también de dejar volar la imaginación y por supuesto de aprender. Como profesora de español siempre animo a mis alumnos a que lo hagan. Sin embargo, a veces encuentro que los estudiantes no saben como usar la lectura de forma eficiente para aprender un idioma y sienten que es demasiado complicado. Es por eso que me gustaría compartir algunos consejos:

  1. Elige un libro adecuado. Hoy en día existen muchos libros específicos para estudiantes de español de diferentes niveles, los cuales son perfectos para adentrarse en la lectura desde el principio. Por otro lado, podemos encontrar libros paralelos con los textos en dos idiomas, de modo que el lector puede hacer uso de ambos cuando lo necesite. Una vez se tenga cierto nivel, se puede optar por un libro que se haya leído previamente en su propio idioma o que al menos conozca la historia, así será mucho más fácil seguirla sin dejar de disfrutar.
  1. No busques cada palabra que no entiendas. Muchas veces los estudiantes no avanzan porque buscan el significado de todo aquello que no comprenden y después de dos o tres páginas tiran la toalla. En el caso de usar un libro electrónico, esta tarea es mucho más fácil, pero de igual modo, al detenerse uno tan a menudo, se pierde el hilo de la lectura. Es normal encontrar expresiones o términos desconocidos, pero si eso ocurre con más del 20% de una página, quizás no es el libro ideal para tu nivel. Lo mejor es buscar solamente las palabras que te impidan comprender una frase por completo o que se repitan constantemente, pero hay muchas otras que se pueden deducir por el contexto. Si aún así tienes mucha curiosidad y necesitas saber todas las palabras nuevas, subráyalas y búscalas al final de tu rato de lectura.
  1. Haz una lista con vocabulario útil. A medida que avanzamos con nuestro libro, una buena idea es hacer una lista de palabras clave, de ese modo aprenderemos más vocabulario. También podemos seleccionar frases que nos gusten o con las que nos identifiquemos y extraerlas del libro con una foto o copiándolas en algún lugar especial. 
  1. Haz una valoración. Una vez terminemos el libro podemos hacer una pequeña reflexión escribiendo nuestra opinión o una reseña. Podemos hacerlo en un cuaderno, añadiendo una hoja al final de nuestro libro, compartiéndolo por internet o completando algo similar a esta sencilla infografía. Aunque esté pensada para estudiantes de español, en realidad, cualquiera podría usarla, ¿qué me dices? ¿te animas a completarla? 

Espero que tanto a estudiantes como a profesores os sean de ayuda estas sencillas recomendaciones. Solo me queda mandaros fuerza, animaros a que sigáis disfrutando de estos días en casa, y claro , si es leyendo mucho mejor 😉

El reto ELE #yomequedoencasa

En estos días en los que todos buscamos ideas para entretenernos en casa, juegos para los niños, nuevos hobbies, recetas curiosas, series a las que engancharnos o cualquier cosa que nos haga la cuarentena más llevadera, se me ha ocurrido adaptar un recurso que llevo usando un par de años con mis estudiantes de español y que normalmente da muy buen resultado: El reto ELE

Se trata de un reto para aprender o mejorar español durante un número determinado de días con pequeñas actividades diarias que completar. Yo he usado varias versiones, pero en este caso he hecho una adaptación de dos semanas para aquellos que estén pasando estos días en casa y quieran aprovechar el tiempo al máximo.

Cada día encontraremos una tarea diferente con ideas o recursos de cómo completar esa actividad en concreto. Si por ejemplo la tarea es escuchar una canción en español, se adjuntará una lista de canciones de todo tipo para que el alumno no se vuelva loco buscando. Todas las tareas son bastante generales de modo que se puedan adaptar a diferentes niveles.

Me encantaría que esto pudiera ayudar tanto a estudiantes de español como a profesores. Si eres uno de tantos profes que tiene que mandar deberes a sus alumnos y no tienes tiempo de preparar los materiales, quizás esto te sea útil (¡ojalá!).

Por último, solo me queda mandar fuerza y ánimo a todos. Hagamos de este período, un tiempo en el que compartir, colaborar, valorar y aprender los unos de los otros. Y por supuesto, recordar a todo el mundo que se quede en casa para que esto pase lo antes posible… #yomequedoencasa

Día de Andalucía. Enseñar sobre regiones españolas

Hay muchas maneras de plantear los objetivos de una clase de español. Podemos centrarnos en un punto de gramática específico, en vocabulario, en  desarrollar una habilidad en concreto, en contenidos culturales… Personalmente, me encanta hablar de las costumbres y curiosidades de España, de su variedad y su riqueza cultural. Y la verdad es que los estudiantes siempre disfrutan mucho aprendiendo sobre estos temas.

Con motivo del Día de Andalucía (28 de febrero) he querido acercar a los estudiantes a esta comunidad autónoma por medio de una infografía. Una infografía es una combinación de imágenes sintéticas, explicativas y fáciles de entender y textos con el fin de comunicar información de manera visual para facilitar su transmisión. Las he usado varias veces en clase y funcionan muy bien, especialmente con niveles más bajos. En esta caso, la infografía que planteo tiene que ser terminada por los alumnos, por lo que deben buscar información y una vez finalizada se puede usar para decorar los cuadernos o el aula.

Si te interesa descárgatela en este enlace y cuéntame qué les parece a tus estudiantes 🙂

5 claves para tus clases particulares

Clases particulares, privadas, one-to-one… lo llames como lo llames la idea es la misma, dar clases de cualquier temática a una sola persona de modo que tanto el contenido como los objetivos estén adaptados a sus preferencias y necesidades. Aunque pueda parecer tarea fácil, en realidad no es así , también requiere mucha preparación y el uso de estrategias adecuadas. A continuación te damos 5 claves para que enseñes lo que enseñes, tus clases sean todo un éxito:

1. Reunión previa

Antes de empezar las clases, siempre es recomendable que se tenga una reunión con el alumno (o con los padres en caso de menores). Primero explica tu experiencia como profesor, los materiales que usas, la metodología y después es el turno de preguntar al estudiante. Esta es la oportunidad perfecta para conocer de cerca sus expectativas. Además de hablar de los datos básicos, como edad u horarios, intenta ver más allá: qué espera con estas clases, qué objetivos tiene, dificultades… y detalles fuera del ámbito académico que pueden ayudarte a acercarte más, por ejemplo, para mí siempre es clave saber la profesión o estudios, los gustos y los planes de futuro del alumno porque en este caso puedo adaptar los contenidos de mis clases de español y hacerlas mucho más personalizadas.

Aquí tienes una muestra de una ficha del estudiante que recomendamos completar durante o tras esa reunión previa. La primera parte es para datos básicos, la segunda está en blanco para que cada profesor lo adapte a la materia enseñada. 

2. Planificar el temario o estrategia

Una vez tengas todos tus datos es hora de sentarse y pensar en un plan de acción. Pregúntate a ti mismo cuestiones similares a estas: ¿qué tenemos que conseguir en X número de clases? ¿qué materiales vamos a usar? ¿cuál es la duración ideal para las clases con este alumno? ¿qué tipo de actividades son mejores para conseguir estos objetivos? ¿cómo va a ser la primera clase?. Este plan puede estar dividido en número de clases, horas, por fechas, por temas… y por supuesto puede cambiarse a medida que tenemos avanzamos, pero seguro que hará el camino mucho más fácil y lo más importante, las clases mucho más eficaces.

En una hoja similar a esta, puedes plantear el plan inicial. En el lateral he incluido una columna para temas u objetivos específicos que se pueden ir tachando una vez se completen.

3. Clases variadas

Es genial tener toda la atención del estudiante y que no haya distracciones, pero por otro lado es necesario usar estrategias para mantener su interés y que además de aprender, esté centrado, se involucre y no se aburra.

Aquí puedo poner un caso de ejemplo conmigo como estudiante y no como profesora. Hace unas semanas me apunté a un curso de hypnobirthing ya que estoy esperando un bebé. En este caso no eran clases privadas, sino que éramos tres participantes. No puedo decir nada malo del curso, la profesora era muy agradable y el contenido muy útil, pero cuando terminé las sesiones me planteé a mí misma ¿era necesario pagar por este curso? y la respuesta fue no. Las sesiones eran de dos horas y la profesora estaba durante ese tiempo hablando y nosotras escuchando, no había actividades o cosas que nos hicieran cambiar el ritmo o interactuar. Creo que si hubiera leído un libro o escuchado un podcast sobre el tema habría aprendido lo mismo. Con esto no quiero decir nada malo del curso, simplemente que analizándolo como profesora veo que se podría sacar mucho más jugo y hacerlo más ameno para los asistentes y para eso, la clave está en la variación.

Hay miles de posibilidades, antes de empezar un tema haz un quiz para ver los conocimientos del estudiante, muestra videos, cambia los roles, de modo que los alumnos se conviertan en profesor por unos minutos, haz competiciones, retos… las opciones son infinitas y desde luego, marcarán la diferencia.

En esta hoja se pueden planear las clases una a una de una manera rápida y eficaz. Yo he usado algo similar durante años y me han servido mucho, especialmente cuando llevas con un alumno mucho tiempo y vuelves la vista atrás.

4. Análisis durante y después

Esto puede sonar más complicado de lo que es, pero realmente es algo que todo profesor hace aunque sea mentalmente. Cuando estás en una clase es fácil ver lo que funciona y lo que no, aquellas estrategias que sirven para ciertos estudiantes pero que para otros pueden ser poco adecuadas. Del mismo modo, cuando la sesión termina, lo normal es pensar en qué debemos trabajar en el futuro o qué objetivos ya se han logrado. ¿Qué profesor no ha terminado una clase pensando “bufff ¡qué desastre! esto no lo vuelvo a hacer” o “hoy ha ido genial, la clase ha pasado volando, necesito repetir algo similar”?

Recomiendo tomar notas de todas estas ideas, no nos va a llevar más de 5 minutos y nos va servir de gran ayuda, especialmente si tenemos muchos alumnos diferentes o si pasa mucho tiempo entre clase y clase. En la hoja del punto anterior (1-1 clases) hay una sección llamada observaciones para completar después de cada clase que siempre he encontrado muy útil.

5. Feedback y comunicación

Esto es lo que espera un estudiante que se decide a asistir a clases particulares, los consejos y guía del profesor. Es imprescindible que el alumno sepa sobre su progreso, objetivos a cumplir o puntos débiles y fuertes, por eso debemos mantener siempre la comunicación y dar información de todo esto. ¿Cómo? Aquí cada profe puede decidir, se puede mandar un correo electrónico cada cierto tiempo, hablar directamente con el estudiante o completar algún tipo de documento compartido en el que se especifique el progreso. A mi modo de ver, si está escrito es más útil para ambos, profesor y alumno.

En esta hoja de ejemplo se pueden ir anotando las cosas positivas y aquellas que necesitamos mejorar para analizar el progreso. No es necesario dársela al alumno, pero puede ser de gran utilidad para dar feedback al estudiante. Y por favor, no nos olvidemos de destacar las cosas positivas, ya que me he encontrado con muchos casos en los que los alumnos únicamente sabían aquello que no hacían bien, pero no sus puntos fuertes y para mí esto es un gran error. El alumno tiene que estar motivado y celebrar sus logros y pequeñas victorias.

Ya seas profe de idiomas, como es mi caso, de música, de matemáticas o de cualquier asignatura, espero que estas ideas puedan ayudarte. Si así no olvides dejar un comentario 🙂

Actividades descargables para la clase de ELE A1

Cualquier profesor de idiomas estaría de acuerdo conmigo en que el tipo de actividades usadas en clase es la clave para que los alumnos se impliquen y asimilen los contenidos de una manera lúdica.
Quiero compartir de forma gratuita cuatro juegos/actividades para la clase ELE A1 que he usado cientos de veces y han creado un buen ambiente en el aula. Son actividades clásicas con un diseño diferente. 


1. Busca a alguien que…

Actividad perfecta para romper el hielo y hacer que los estudiantes interactuen. En este caso, se usan solamente los verbos ser, estar y tener en presente del indicativo. Incluye dos versiones, una más simple y otra un poco más compleja pero ambas para estudiantes principiantes.

2. Dobble – la casa

Seguro que muchos habéis jugado a este juego con amigos. Se trata de una colección de 30 cartas con objetos de la casa para que los estudiantes practiquen tanto la agilidad visual como la verbal. Se incluyen las instrucciones del juego y una ficha de vocabulario.

3. Ciudades del mundo. 

En todo libro de texto aparecen ejercicios de verdadero o falso. En este caso, hemos adaptado esto a una actividad un poco más divertida. Son varias postales de ciudades del mundo hispanohablante en las que los estudiantes tienen que encontrar las frases falsas. También se incluyen plantillas para que puedan crear sus propias postales e intercambiarlas con los compañeros.

4. Bingo – el tiempo libre.

Como probablemente sabréis, el bingo no es solo para jugar con números. También se puede jugar con palabras o como en este caso, con frases. Los alumnos deben seleccionar diferentes combinaciones de oraciones relacionadas con sus gustos y preferencias y marcarlas en su cartón para intentar ganar el bingo. 

Espero que estas ideas os sirvan. Por favor si es así, compartid con otros profes y dejadme un comentario 🙂

Juegos y actividades improvisados

Por mucho que nos preparemos las clases, todo profesor que tenga un mínimo de experiencia seguro que se ha encontrado en la situación de llegar a los últimos diez minutos de la clase y tener que improvisar.