Docentes creativos

Querido profe, maestro, auxiliar de conversación, futuro docente o apasionado de la enseñanza. Tengo una pregunta para ti:

¿Eres creativo/a?

Antes de que contestes, déjame decirte que ¡SÍ!, por supuesto que eres creativo/a. Todos los somos. Es cierto que hay personas que desarrollan más su creatividad que otras, pero todos podemos hacerlo con un poco de práctica. Y eso es de lo que quiero hablar hoy. De desarrollar nuestra creatividad y usarla con nuestros alumnos. Para llegar a ellos de modos diferentes, para que comprendan mejor los contenidos y para que juntos saquemos todo el jugo a nuestra asignatura.

Desarrolla tu creatividad

Como mencionaba antes, todos podemos desarrollar nuestro ‘yo creativo’. Si eres de esas personas que por no tener dotes artísticas, creen que carecen de esta capacidad, te equivocas. Déjame demostrártelo. Aquí tienes algunos ejercicios para dejar volar tu imaginación que estoy segura que puedes realizar. Si los haces con alguien, seguro que sacarás mucho más provecho y te ayudará a ver otras perspectivas.

El test de Torrance. Completa la imagen.

El Test de Torrance de Pensamiento Creativo es una prueba que sirve para evaluar el nivel de creatividad figurativa y verbal de los niños. Consta de varias partes, pero una de ellas es muy usada, incluso hoy en día, para desarrollar la creatividad en los niños. También podemos usarla los adultos.

En una hoja tenemos varias figuras que deben ser completadas como nosotros creamos conveniente. No hay reglas. Esta es una de las opciones, ¿te animas?

¿Para qué sirve?

En 1967 J.P. Guilford desarrolló este test en el que los participantes debían enumerar tantos usos como fuese posible a un objeto simple. Es muy común hacerlo con un clip. Con esta actividad, siempre salen miles de usos curiosos y originales. Vamos, seguro que tú tienes muchas ideas. Además de para sujetar papel, ¿qué otras funciones puede tener un clip?.

Recuerdo que un profesor en la universidad, nos planteó una actividad parecida, pero en este caso no era con un objeto, era con un resultado. La pregunta era: ¿cómo podemos conseguir un huevo cuadrado?.

Sí, yo también puse esa cara. Pero viendo que la gente empezó a reaccionar, no me quedó otra opción que ponerme a pensar en alternativas. Las ideas que salieron fueron brillantes: poner el huevo en un molde y congelarlo, cocerlo, freírlo, cortarlo… había de todo. ¿Qué se te ocurre a ti?

El reto de los 30 círculos.

Este ejercicio fue ideado por el investigador Bob McKim y consiste en dibujar en un papel 30 círculos y luego, en un minuto, intentar transformar tantos como puedas en algún objeto, como un reloj, un sol, una carita sonriente… Yo he hecho esta actividad con algunos de mis alumnos y, aunque ninguno ha completado los 30 por ahora, siempre hay grandes sorpresas. ¿Te atreves?

Además de estos ejercicios, hay muchas cosas que puedes hacer en el día a día para desarrollar la creatividad. Escribir, leer, dibujar, hacer figuras de lego, pintar mandalas, tejer, plantearte preguntas atípicas o simplemente observar, son algunas de ellas.

Prepara lecciones creativas

Y ahora que ya estás convencido/a de que eres una persona creativa y que vas a hacer algunas de las acciones mencionadas anteriormente para serlo cada vez más, pasemos a la segunda parte: ¿cómo usar la creatividad en el aula?.

Que levante la mano quien no haya tenido un profesor ‘aburrido’ en su infancia. Yo he tenido varios. Pero recuerdo uno en concreto, en secundaria, que era evidente lo poco que disfrutaba en clase. Daba la asignatura de dibujo técnico y en cada sesión hacía exactamente lo mismo. Llegaba con el semblante bastante serio, saludaba y proyectaba la ficha que íbamos a hacer ese día. Escribía en la pizarra algunas aclaraciones, explicaba unos diez minutos como mucho y durante el resto del tiempo, nosotros reproducíamos esa ficha en nuestra lámina. Para cualquier duda, nos levantábamos, nos acercábamos a su mesa y él nos intentaba ayudaba más bien con desgana. Qué pena, ¿no?. Ahora cuando me acuerdo, me da bastante lástima y no entiendo muy bien qué hacía ahí.

Siempre han existido profesores de sota, caballo y rey, que no salen de la rutina y que no suelen ganar la simpatía de los alumnos. Si estás por aquí, seguro que no eres uno de ellos, pero quizás estés buscando la manera de hacer tus clases más atractivas.

Sea cual sea tu asignatura, te animo a echarle imaginación y pensar en alternativas para todo. No sigas las formas tradicionales de enseñar y busca tu propia forma de hacer las cosas. Ahora mismo, hay fuentes de inspiración por todas partes, así que si no sabes por donde empezar, ver lo que hacen otros puede ser un punto de partida. Una vez tengas unas cuantas ideas guardadas, empieza a preparar tus propias clases llenas de originalidad con estas claves en mente:

  • Cambia la forma de presentar los contenidos con regularidad.
  • Usa juegos para reforzar el aprendizaje.
  • Intenta despertar su curiosidad.
  • Busca materiales diferentes.
  • Cambia el espacio físico de vez en cuando.
  • Cambia los roles. Ellos pueden ser el profesor por un día.
  • Busca ejemplos en la vida real de lo que estamos aprendiendo en clase.
  • Usa música.
  • No tengas miedo de probar cosas nuevas.
  • Escucha sus sugerencias.
  • Disfruta. Si tú lo haces, ellos también lo harán.

«La creatividad es contagiosa. Pásala».

Albert Einstein

¿Te apetece seguir aprendiendo?

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