5 IDEAS para las clases de español de enero

Ya han terminado las fiestas y podemos decir que volvemos a la »normalidad». Eso sí, obviando todos los acontecimientos del inicio del 2021 como las fuertes nevadas en muchos puntos de España, el asalto al Capitolio, los confinamientos, el lío con las vacunas del coronavirus. En fin, que este año empieza fuerte. Pero centrándonos en la vuelta a las clases, y más concretamente a las clases de español, ya sea de forma presencial u online, me gustaría proponer algunas ideas de actividades perfectas para el mes de enero.

Propósitos de año nuevo

Es un clásico, pero no está de más recordarlo. Esta es la época perfecta para hablar de los planes y objetivos de los alumnos para el resto del año. Podemos trabajar esto a través de una ficha y usar expresiones de futuro, deseos o incluso, para los niveles más avanzados, emplear el subjuntivo.

Dejo aquí una propuesta descargable que ya compartí en el calendario de adviento, pero que parece que gustó mucho a otros profes.

El día más triste del año

¿Sabías que el tercer lunes de enero es el día más triste del año? También conocido como »Blue Monday», parece ser que es este día cuando nos damos cuenta de que no cumplimos nuestros propósitos de año nuevo, pasamos por dificultades económicas debido a los excesos navideños, estamos inmersos de nuevo en la rutina, el clima no acompaña y además es lunes. Aquí puedes aprender un poco más: https://www.bbc.com/mundo/noticias-42696795

Yo he trabajado varias veces este tema con mis alumnos y funciona muy bien. Primero hablamos de las razones por las que se dice que es un día triste y después proponemos ideas para que sea todo lo contrario: un día para pasarlo en grande. Propongo que en pequeños equipos planeen un gran día y después lo pongan en común para votar por la mejor propuesta.

¡Qué frío!

En estas fechas, el clima en muchas partes del mundo es muy frío. Solo hay que poner la tele y ver las imágenes de Madrid con esa gran capa de nieve que la cubre estos días.

Para trabajar este tema, podemos hacer una tormenta de ideas con nuestros estudiantes de planes ideales para el frío: esquiar, patinar sobre hielo, ver una peli frente a la chimenea, hacer chocolate caliente… ¿cuál es vuestro plan favorito?

Predicciones para el 2021

Si algo nos ha enseñado 2020 es que por mucho que planeemos, siempre puede haber acontecimientos inesperados y cambiar todo en cuestión de días. Desde luego, pocas personas se imaginaban que el año sería así, y ahora es difícil predecir qué pasará en el año que acabamos de comenzar. Pero ¿por qué no intentarlo?.

Os propongo que los estudiantes hagan predicciones a modo de titular de periódico de todo tipo de temas: sociedad, deportes, ciencia, economía, política… Después pondremos todo en común y votaremos por las más realistas. Guardaremos o colgaremos en la clase las más votadas para comprobar si realmente suceden o no.

Las rebajas

Después de los gastos de Navidad, nuestros bolsillos se resienten y es por eso que en muchos comercios hay rebajas. Planteemos un pequeño debate a nuestros alumnos para hablar de cuestiones como las siguientes:

  • ¿Hay demasiado consumismo hoy en día?
  • ¿Por qué no hay rebajas en Navidad en vez de enero?
  • ¿Gastamos demasiado dinero en cosas innecesarias?
  • ¿Las rebajas ayudan o perjudican a los pequeños comercios?
  • ¿Debería haber rebajas más a menudo?
  • ¿Es mejor comprar algo caro y de calidad o peor pero más barato?

¿Te gustan estas ideas? ¿Qué otros temas aparecen en tus clases durante el primer mes del año? Os leo.

aprender idiomas

Cómo saber si estoy mejorando en el idioma

Seamos sinceros, aprender idiomas no es fácil ni, en la mayoría de casos, rápido. Salvo esos privilegiados que son como esponjas y tienen un don para los idiomas, el resto de los mortales debemos pasar horas y horas estudiando, invirtiendo tiempo, dinero y energía, además de pasar un mal rato de vez en cuando. 

Quizá esto suene negativo y claro está que yo, como profesora de idiomas, creo que aprender una lengua es algo fascinante. Pero también soy consciente de que muchos estudiantes tienen un bajón de vez en cuando o se desmotivan porque no ven progreso o no creen estar avanzando como deberían. Como anécdota, recuerdo dos estudiantes que hacían clases de español una vez a la semana conmigo de forma privada. Asistieron a clases durante mucho tiempo y de vez en cuando bromeaban diciendo que su nivel seguía siendo muy bajito, casi como al principio. Un día, por casualidad, encontré un par de textos que habían escrito en sus inicios y los llevé a clase. Cuando se los di y vieron lo que habían escrito alucinaron porque podían identificar todos los errores y sabían mil maneras de mejorarlo. En ese momento se dieron cuenta de todo lo que habían aprendido.

A veces, somos nosotros, los profesores, quienes tenemos que guiar a los alumnos para ver lo bien que lo están haciendo y como, a su ritmo, van cumpliendo los objetivos. Algunos de los indicadores que nos confirman el progreso en la lengua son los siguientes:

1. Necesitamos menos tiempo para construir una frase.

Atrás quedaron los ‘eeehhhh… errr… ummm…’ entre palabra y palabra. Poco a poco vamos uniendo varias palabras casi de forma automática y hay más naturalidad en el habla. Esto pasa de forma progresiva, pero pasa. Tampoco pensaremos en ciertas cosas que al principio parecían muy complejas, como las conjugaciones de los verbos más comunes. Seguramente, habrá verbos que aparezcan casi sin querer. 

2. Es posible identificar las palabras desconocidas cuando escuchamos. 

Cuando te enfrentas a un nativo que habla de forma totalmente natural, suele ser un golpe de realidad duro. No es raro que de entre todos esos sonidos emitidos, seamos capaces de identificar tan solo un par de palabras. Por eso, es un gran avance que todo ese ‘bla, bla, bla’ se convierta en algo con sentido y que al escuchar una frase, podamos extraer las palabras que son desconocidas, incluso las repitamos.

3. Somos capaces de buscar otras palabras para expresarnos.

Los estudiantes de idiomas a menudo cometen el error de buscar las palabras exactas o traducir todo de forma literal, pero eso es algo que se debe evitar ya que, por un lado, la mayoría de veces es imposible y por otro, nos llevaría demasiado tiempo tener tanto vocabulario almacenado.

Buscar formas alternas de expresar nuestras ideas es la clave. Una vez que lo hagamos con cierta agilidad y que no nos bloqueemos ante cualquier frase de más de cuatro palabras, será un claro indicador de que vamos por el camino correcto.

4. Nos damos cuenta de nuestros errores.

A veces es necesario elegir entre la corrección y la fluidez. Si no queremos tardar demasiado tiempo en construir una frase, pero aún no tenemos demasiados recursos o práctica, es muy posible que cometamos errores. Y sinceramente, no pasa nada, es totalmente normal y aunque suene a frase hecha, de los errores se aprende.

Veremos que estamos aprendiendo cuando, después de decir algo, nos demos cuenta de algún error cometido, o cuando al cabo de un rato, recordemos la conversación y pensemos: ‘¡dios! ¿cómo he podido decir eso?’. Lo más probable es que uno mismo dé mucha más importancia a esos errores tontos que la persona que los ha escuchado.

Como he dicho al principio del blog, aprender idiomas no suele ser tarea fácil, pero hagamos todo lo posible por disfrutarlo ya que probablemente será el principio de aventuras increíbles.

Entrevista para ser profesor de ELE

Aunque estemos en verano y quizás sea el momento de desconectar del trabajo para muchos, seguramente haya otros que estén inmersos en el proceso de buscar empleo. En el caso de la docencia, septiembre es un mes clave para empezar y nos guste o no, está prácticamente a la vuelta de la esquina. Por suerte o por desgracia he estado en muchas entrevistas de trabajo, en algunas como candidata y en otras como entrevistadora, así que puedo compartir algunos consejillos relacionados con la enseñanza de idiomas:

Informarse

Sé que este es el típico consejo de ‘mira información de la empresa antes de la entrevista’, que habrás escuchado mil veces, pero realmente es muy importante y mucha gente no lo hace. Pasa un buen rato en su página web y curiosea por las redes sociales. También añadiría que se debe leer MUY BIEN la oferta de empleo y con respecto a esto puedo poner algún ejemplo. En la escuela que he gestionado durante casi siete años, he entrevistado a muchos profesores de idiomas y algo que me sorprendía mucho era precisamente la falta de información. Cuando buscábamos profesores de inglés para clases generales y preparación de exámenes como First Certificate o IELTS, a la hora de la entrevista muchos de los candidatos no tenían ni idea de esto, ni siquiera sabían qué tipo de examen era… ¡¡pero si estaba en la descripción del trabajo!!. También ocurría algo similar con los horarios, los cuales se especificaban claramente en la oferta, sin embargo, cuando se comentaba en la entrevista te decían que no estaban disponibles la mayor parte del tiempo. La verdad que este tipo de situaciones me frustraban mucho y nunca llegaré a entenderlas.

Tener conocimiento sobre la materia a enseñar y saber demostrarlo

En nuestras entrevistas siempre hemos hecho una o dos preguntas de gramática o de la lengua en general y es increíble la cantidad de gente que no ha sido capaz de contestar, mucho más de un 50% de los candidatos. Y creedme cuando digo que las preguntas no son nada rebuscadas, sino las más repetidas por los estudiantes. Aquí dejo algunas:

  • Diferencia entre ser y estar
  • Diferencia entre pretérito indefinido y pretérito imperfecto
  • Los sonidos más difíciles de pronunciar por los no nativos
  • La parte de la gramática más difícil para los estudiantes de ele
  • Maneras de mejorar la expresión oral

Estar preparado para hablar de una clase específica o poner ejemplos

En más de una entrevista a la que he ido como candidata, me han pedido llevar alguna clase preparada, sin embargo en otras me han preguntado sobre la marcha, sin previo aviso. Por ejemplo, en una me pidieron una idea de clase o actividad que pudiera adaptar tanto a alumnos de primaria como de secundaria. También me han pedido ejemplos de una clase que haya funcionado muy bien. Y yo como entrevistadora suelo preguntar sobre alguna manera de empezar con un grupo nuevo, actividades o ideas para romper el hielo. Así que antes de la entrevista recapacita y ten en mente un par de actividades/clases que funcionen bien y te representen como profesor.

Prepararse para las preguntas típicas

Estas son algunas de las preguntas más repetidas para profesores de español y que seguro aparecerán en la entrevista de manera directa o indirecta. Aunque la naturalidad es importante, a veces los nervios nos traicionan, por lo que sugiero tomar notas previas o pensar en aquellas cosas no quieres olvidar. Algunas de las que más he escuchado y/o hecho son las siguientes:

  • Habla de tu experiencia como profesor. Sé conciso, claro y ordenado. Intenta explicar qué te ha aportado cada experiencia y cómo has evolucionado.
  • ¿Qué tipo de metodología usas?. Utiliza vocabulario adecuado y pon algunos ejemplos si es posible.
  • ¿Qué materiales/recursos utilizas?. Además de decir cosas generales como vídeos, libros de texto o juegos, concreta mencionando un canal de youtube, una app de juegos interactivos o ese libro que te parece imprescindible. 
  • ¿Cómo te describes como profesor?. Usa adjetivos positivos sin pecar de pedante y no olvides justificarlo. 
  • ¿Cómo evalúas a los estudiantes?. Se puede dar más de una opción y no a ceñirte a una sola.
  • ¿Cómo sería una clase ideal para ti?. No hables solo de tu papel como profesor, sino de la buena atmósfera, de los contenidos, los materiales y sobre todo de los estudiantes.

Demostrar que quieres el trabajo

Para esto muestra interés en toda la información que te den, haz comentarios positivos de la escuela o el equipo, como sus logros o su buena reputación. Y plantea preguntas cuando tengas la oportunidad. En este último punto, recomendaría no preguntar simplemente por el salario, pregunta otras cosas que dejen ver tus ganas, como fecha de inicio, objetivos, número de alumnos, posibilidad de crecer dentro de la empresa o cualquier cosa que no haya aparecido ni en la oferta ni en la entrevista. 

El factor sorpresa

Esto es algo que aprendí hace años con la madre de un buen amigo, quien hizo una presentación y terminó con algo que nadie se esperaba. Desde entonces es algo que intento llevar a cabo ya sea en presentaciones, entrevistas e incluso clases. El factor sorpresa es algo que va a hacer que destaques y que los que te escuchan no te olviden fácilmente. Yo añadiría que fuera algo visual, quizás un material, juego o una unidad didáctica hecha por ti. Un par de fotografías de tus clases donde se vea el buen ambiente que hay o una buena recomendación de alguno de tus alumnos. Es cierto que quizá no encuentres el momento para mostrarlo, pero al menos tenlo preparado por si surge la ocasión. Personalmente, recuerdo a muchos candidatos por esos detalles y no por sus trayectorias profesionales. Podría destacar una profe que nos cantó un rap que preparó para una de sus clases, la verdad que no lo esperábamos y finalmente consiguió el trabajo 🙂

Por último, no olvides ir a la entrevista con una actitud positiva y tranquilo. Y pase lo que pase, no desesperes. La búsqueda de trabajo no es fácil y que no te seleccionen no quiere decir que no seas bueno. Probablemente haya otra oportunidad aún mejor esperándote.